Una infancia entre recortes de papel para vestir mis dibujos, alumbraba una pasión temprana por la moda. Lo que empezó como un juego común fue poco a poco convirtiéndose en una obsesión por dar volumen a mis ideas en forma de tejidos para vestir el cuerpo de una mujer. Ese deseo por avanzar me llevó a formar, tras unos años de aprendizaje en su mayor parte autodidacta, una academia de corte y confección en el año 81, donde enseñaría patronaje, llegando a ser la coordinadora de los desfiles de las escuelas de Castilla y León.  Esa pasión por trasmitir las virtudes de mi oficio cobraba cada vez más personalidad, motivo por el cual en el año 94 decidí abrir mi propia tienda, mostrando por primera vez mis diseños en exclusiva. En el año 2003 decidí dar el salto internacional presentando en el salón de la moda de París siete colecciones, momento en el que mi nombre empieza a ser conocido fuera de España. A partir de ahí comienzo a exponer en las principales ferias de moda del país como son Madrid y Barcelona, hecho que me abre las puertas de los mercados en Francia, Reino Unido e Italia, lugares donde mantengo showrooms permanentes.

Una infancia entre recortes de papel para vestir mis dibujos, alumbraba una pasión temprana por la moda. Lo que empezó como un juego común fue poco a poco convirtiéndose en una obsesión por dar volumen a mis ideas en forma de tejidos para vestir el cuerpo de una mujer. Ese deseo por avanzar me llevó a formar, tras unos años de aprendizaje en su mayor parte autodidacta, una academia de corte y confección en el año 81, donde enseñaría patronaje, llegando a ser la coordinadora de los desfiles de las escuelas de Castilla y León.  Esa pasión por trasmitir las virtudes de mi oficio cobraba cada vez más personalidad, motivo por el cual en el año 94 decidí abrir mi propia tienda, mostrando por primera vez mis diseños en exclusiva. En el año 2003 decidí dar el salto internacional presentando en el salón de la moda de París siete colecciones, momento en el que mi nombre empieza a ser conocido fuera de España. A partir de ahí comienzo a exponer en las principales ferias de moda del país como son Madrid y Barcelona, hecho que me abre las puertas de los mercados en Francia, Reino Unido e Italia, lugares donde mantengo showrooms permanentes.

“Lo que quiero transmitir a través de mis vestidos es un sentimiento y una pasión por lo que es mi oficio y mi profesión: la moda, la manipulación de los tejidos, su tacto, su volumen y su comportamiento cuando trabajas con ellos, los mezclas y les das forma, para finalmente cobrar vida cuando una mujer se pone un vestido, camina con él, se mueve en él, se siente con él, respira con él, vive con él, esto es algo mágico.”